Morelia, Michoacán, a 3 de enero del 2017.- La estrategia de seguridad que desarrolla el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), no sólo comprende el combate frontal a la delincuencia por medio de acciones operativas; también se trabaja con labores preventivas y de proximidad social que propicien la confianza de la sociedad con los elementos de la Policía Michoacán para disminuir la incidencia delictiva en zonas vulnerables.

El titular de la SSP, Juan Bernardo Corona Martínez, ha instruido que en todas las agrupaciones policiales se realicen programas que acerquen a los oficiales con la ciudadanía.

La Unidad Montada de la Policía Michoacán se encarga de realizar recorridos de disuasión del delito en puntos de difícil acceso vehicular, como brechas, terracerías y cerros, los cuales son recorridos por los policías a monta de su caballo para brindar las condiciones de seguridad a los habitantes e interactuar con ellos para que tengan la certeza que los agentes velan por su tranquilidad.

Felipe R. es miembro de dicha unidad desde hace casi dos años y forma parte de la Policía Michoacán 14 años atrás, en los cuales ha servido a las y los michoacanos en diferentes corporaciones, como el agrupamiento canino, sectores y lo que ahora es la Unidad de Restablecimiento del Orden Público (UROP).

“Se viven muchas historias dentro de la corporación, pero las más satisfactorias son el cariño y compañerismo que se tiene con los animales, porque se trabaja desde temprana hora y hasta altas horas de la noche. Es muy especial compartir esos momentos con los equinos”, refirió.

En Morelia, los oficiales ejercen sus labores en las tenencias de Morelos y Santiago Undameo, en las comunidades de La Mintzita y Cointzio, en las cuales a monta de los equinos se garantiza el orden y se realizan acciones de proximidad social afuera de centros escolares del nivel básico, donde los pequeños interactúan con el agente y el animal para conocer las funciones que realizan.

Además, apoyan al personal de la UROP en las inmediaciones del Estadio Morelos cuando hay partidos de futbol, con la finalidad de dispersar a la gente bajo los protocolos de actuación en caso de que exista alguna alteración al orden.

Destacó que para pertenecer a la Unidad Montada se necesitan ganas de trabajar, vocación de servicio y que le gusten los equinos.

“Ser una pieza de la unidad significa lealtad hacia el animal y de el para nosotros; un sacrificio porque es cansado y no todos son capaces de tener apego con el caballo, y finalmente tenemos la satisfacción de trabajar todo el día bajo las condiciones climatológicas y hacer nuestra labor de proteger a la población”,  mencionó.

Por último, señaló que su esposa y sus hijos, de tres, cuatro y 14 años de edad, se sienten orgullos de las funciones que ejerce como oficial. “Cuando les dicen a sus amigos ‘mi papá es policía’ les da gusto decirlo, a mis hijos les agrada que ayude a la gente”, finalizó.