José Cruz Delgado

Por: José Cruz Delgado

Empezó la guerra contra los “delegados” en los estados

La corrupción no se combate poniendo más corruptos

Mal empezó el Virrey Roberto Pantoja y agarró pleito con Silvano

AMLO debe dar marcha atrás con la imposición de delegados

Todo indica que se vislumbra desde ahora un conflicto de interés partidista, pues Roberto Pantoja Arzola, dirigente de MORENA en Michoacán al que llaman desde ahora El Virrey, está empezando a mostrar una actitud belicosa contra el gobierno estatal que encabeza el perredista Silvano Aureoles Conejo.

Darle todas las facultades plenipotenciarias a este personaje es realmente aberrante, algo deben hacer los gobiernos estatales para impedir que se viole el pacto federal, como la lo anunció el gobernador electo de Jalisco, y si bien es cierto que no se deben buscar confrontaciones con el presidente electo, se le debe hacer ver que los “delegados” pueden hacer y deshacer todo favor del partido en el poder, en este caso MORENA, y los apoyos federales no deben estar sujetos a caprichos políticos de un solo individuo que quiere dar órdenes al gobierno en turno.

Es lógico que estos personajes se sienten intocables y pecan de soberbios, como sucede en Michoacán, y téngalo por seguro que los programas sí van a ser utilizados con fines políticos, por eso los gobernadores deben tomar el ejemplo de Jalisco y pedirle, sin llegar a la confrontación a López Obrador que retire la figura de Virreyes.

Ahorita está de moda AMLO, y quizá la mitad de los mexicanos piensan que todo será de maravilla en los próximos seis años, pero téngalo por seguro que llegará la decepción pero será demasiado tarde.

No porque ya tenga el poder quiera imponer su voluntad a su libre arbitrio sin consultar a los gobernadores porque eso se llama autoritarismo. Quizá haya muchos que por ahora ven todo color de rosa, que piensan que México será el país de las maravillas y tampoco AMLO va a terminar con la corrupción, ésta se dará con la imposición de los “delegados” en los estados del país cuando estén al frente de las dependencias porque tampoco van a querer soltar fácilmente el poder y los recursos van a ser utilizados con fines electorales porque van a querer gobernar Michoacán a como dé lugar y si no, al tiempo.

Y si bien, el perredista ya desconoció a Roberto Pantoja Arzola como representante del gobierno pejista, debe hacer una alianza con otros que no están de acuerdo con esa figura que no existe contra las imposiciones porque están en todo su derecho.

Silvano tiene razón al decir que los morenistas criticaron al otro Virrey llamado Alfredo Castillo Cervantes y ahora resulta que el gobierno pejista hace lo mismo.

Por cierto, AMLO criticó mucho a la mafia del poder y ya pactó con el responsable del fraude más grande de la historia de México, nada más y nada menos que con Manuel Bartlett, sí, aquel que tumbó el sistema para darle el triunfo a Carlos Salinas de Gortari, ya sólo falta que también sea designado asesor.

Y eso ha levantado revuelo, pero como a López Obrador le gusta jugar al autoritarismo, le vale todo lo que se diga y su primera detractora fue su ex coordinadora de campaña Tatiana Clouthier y la pregunta es: ¿Así piensa terminar con la corrupción, imponiendo más corruptos en su gobierno?

La corrupción no se combate poniendo más corruptos y Bartlett no es una blanca palomita.