Por José Cruz Delgado

22/05/2017

Salvador Jara, el honesto
Su nefasta gestión fue de excesos y abusos del poder
Jara y Jaime fueron considerados la dupla de la corrupción o el dueto del mal

El exgobernador más repudiado en Michoacán es sin duda Salvador Jara Guerrero, quien fue impuesto por el tristemente célebre Alfredo Castillo Cervantes, sí, aquel que primero armó y luego desarmó y metió a la cárcel aquellos ex autodefensas que no le siguieron el juego o no se plegaron a sus caprichosa, como fue el casi del doctor Mireles Valverde, en complicidad con el nefasto Jara Guerrero y su esbirro Jaime Esparza Cortina.

El estado fue prácticamente saqueado por Salvador Jara Guerrero pero la auditoría superior de Michoacán, como siempre sucede en estos casos no hizo nada al respecto.

El sucesor de Jara Guerrero, Silvano Aureoles Conejo, tampoco ha demandado una investigación a fondo al respecto, ni tampoco los legisladores, tal pareciera que hubiera complicidad.

Los quince meses que duró la administración de Jara Guerrero, fue suficiente para fomentar la corrupción, pues Silvano Aureoles Conejo asumió las riendas del estado en una situación financiera caótica al heredar una deuda de casi 28 millones de pesos, además de que dejó inconclusos pagos a proveedores y hasta el último día de su nefasta administración permanecían las tomas de dependencias estatales por acreedores y proveedores, empleados de sus misma administración y alcaldes de distintos partidos políticos a  los cuales no se les habían dado sus participación.

El estado estaba totalmente saqueado, en ruina financiera a causa de un sujeto que presumió de honestidad y que se enriqueció  al igual que otros tantos de sus amigos y al terminar su gestión salió a relucir la podedumbre, pero la corrupción era ya un secreto a voces, conocida por los michoacanos que exigían una investigación a fondo y lo metieran a la cárcel, pero contrario a eso, lo premiaron con una subsecretaría en la Secretaría de Educación Pública.

El exgobernador no fue capaz de salvaguardar la tranquilidad y sus quince meses de gestión se convirtió en el peor gobierno de la historia que los michoacanos tengan memoria.

Es lamentable que el periodo de Salvador Jara Guerrero haya sido un tiempo perdido, más de un año de culto a la personalidad, de excesos y abusos del poder en el que el gobernador. Jara Guerrero fue un gobernador del montón, de los peores en la historia reciente en la entidad.

En su momento, el Pleno del Congreso del Estado aprobó el dictamen que contenía el análisis de la Cuenta Pública de la Hacienda Estatal del ejercicio fiscal 2015, el cual plasmó la carencia de información conforme a la legislación contable y financiera vigente, destacando que no se presentó en apego a la ley y no reflejaba razonablemente la situación financiera de la hacienda estatal.

Pero no pasó nada. Todo quedó en la impunidad.

Ahora se dice que el innombrable, careciendo de toda vergüenza ha formado un grupo político para exigir posiciones al Partido Revolucionario Institucional en los próximos comicios. Dicho grupo está conformado por tres personas: Jaime Esparza Cortina, Gina Morales y Atzimba Rosiles (llamado el grupo de los tres).

Gina Morales y Atzimba fueron ex funcionarias grises en la Coordinación de Comunicación Social y junto con Jaime Esparza, exsecretario de gobierno, hicieron lo que quisieron con al aval de su “jefe”. Bueno, Jaime Esparza obtuvo dos notarías más para sus familiares, a ese grado llegó la corrupción en la era “jarista”.

Bueno, se comenta que estos pres personajes junto con el honesto de su “jefe” ahora les salió lo priísta y han conformado ese mini grupúsculo dizque para ejercer presión al PRI y les den posiciones.

¿Cuántos votos le podrían dar al PRI estos personajitos? ¿Qué desvergüenza?

¿De dónde les salió lo priísta?

Estas personas en lugar de dar, restarán votos al tricolor. ¡Cuidado! No se dejen engañar por estos falsos redentores.

Salvador Jara Guerrero es un lobo con disfraz de oveja que espera agazapado en la oscuridad para dar el zarpazo.

Cambiando un poco el tema, en días pasados se registraron una serie de hechos lamentables, el crimen de Javier Valdez hizo que los periodistas del país levantaran la voz para condenar su asesinato, en Michoacán también hubo protestas, pero llamó la atención que el Comité Directivo Estatal del PRI, bajo la dirigencia de Víctor Silva Tejeda, condenó la violencia contra periodistas y defensores de los derechos humanos, “hechos que lastiman a México y generan una profunda indignación”.

Y se congratuló por el pronunciamiento del Presidente Enrique Peña Nieto, quien aseguró que se garantizará la libertad de expresión en México, actuando con firmeza y determinación para detener y castigar a los responsables de tan deplorables actos.

El PRI es un instituto político tolerante y abierto a la crítica en medios de comunicación, a favor de la libertad expresión para que los periodistas puedan informar sobre los acontecimientos de los funcionarios y los partidos, consideró.

“En México los medios de comunicación realizan críticas a los políticos de manera abierta. A la par del uso de las redes sociales que han llegado para dar voz a una gran parte de la sociedad, sin embargo en muchas ocasiones, también se utilizan de manera errónea, publicando información falsa”.

Silva Tejeda eñaló que el periodismo es una profesión que se debe ejercer con suma responsabilidad “y en un país democrático como el nuestro, se debe garantizar su libre ejercicio en beneficio de la sociedad en general”.